Un año, una carta
Querido Miguel:
Hace un año te fuiste. En realidad, hace más tiempo que dejaste de hablar. Durante dos meses Colombia aprendió a medir el tiempo entre comunicados médicos, partes de esperanza y silencios. El atentado no solo intentó arrebatarte la vida; primero te quitó la palabra. Y eso, en una democracia, debería estremecernos incluso más.
(Le puede interesar: El reto es Colombia).
Hace apenas unos días, durante la posesión del presidente Abelardo De La Espriella, tanto él como el presidente del Senado hicieron una pausa para recordarte. El Capitolio se puso de pie. No fue una ovación para un partido, sino para una convicción elemental: Colombia jamás debió permitir que las balas reemplazaran las palabras. Aquella escena era también una advertencia.
Imagino que, si hubieras podido responder a esos aplausos, habrías cambiado de tema. Me habrías preguntado qué pasó con Colombia durante este año. Te diría que hubo una transición presidencial sin fracturas institucionales, después de una campaña........
