Algo está cambiando
Hay victorias políticas que dicen más de un país que cien encuestas. Las de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, cada una en su escenario, dicen algo importante sobre la Colombia que somos hoy. O, mejor dicho, sobre la Colombia que estamos empezando a ser.
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Durante años nos repetimos que este es un país profundamente machista, conservador en un sentido malo del término, incapaz de aceptar la diferencia. Un país donde la política se decide a punta de prejuicios y donde cualquier rasgo personal puede convertirse en arma arrojadiza. Pero lo que ocurrió en estas consultas cuenta otra historia.
A Paloma Valencia quisieron atacarla por ser mujer. Y no solo eso: por su cuerpo. Alguno creyó que era buena idea caricaturizarla como “la mujer gorda”, como si esa burla infantil fuera argumento político suficiente para desacreditarla. La caricatura de Matador fue apenas el ejemplo más visible de un tipo de agresión que sigue apareciendo cuando una mujer decide disputar poder.........
