Un mensaje participativo y pluralista
Uno de los candidatos a la presidencia de la República, Iván Cepeda, ha escogido como aspirante a la vicepresidencia a una mujer indígena, Aída Quilcué, actual congresista.
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Comoquiera que hemos leído y escuchado equivocadas críticas y absurdas descalificaciones, conviene recordar normas constitucionales e internacionales y jurisprudencia. Sin entrar en consideraciones de orden político o electoral –a favor o en contra–, sí cabe destacar esa designación como un buen mensaje en nuestra democracia participativa, igualitaria y pluralista. Lo importante, más que el nivel de votación que obtenga, es que una líder perteneciente a una comunidad indígena tenga la posibilidad de participación, en condiciones de igualdad.
Según el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.
Al tenor de su artículo 2, “toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza,........
