Decretos que abren boquetes
SEÑOR DIRECTOR:
El país atraviesa un momento de auténtica alarma republicana. El Presidente está utilizando los estados de excepción como mecanismos para reordenar el equilibrio institucional y sustituir el debate democrático. Cuando la emergencia económica se convierte en plataforma para ampliar la contratación directa, movilizar recursos masivos y desplazar al Congreso se configura un fraude a la Constitución: no se requieren tanques en la calle ni ruptura formal del orden jurídico para avanzar hacia una usurpación silenciosa de la democracia. La acumulación de decretos y facultades excepcionales, bajo el pretexto de la urgencia fiscal, concentra poder en plena recta electoral.
Todo, en medio de graves antecedentes de corrupción administrativa, nuevas cargas sobre un sector privado debilitado, facultades que permiten expropiaciones aceleradas, traslado exprés de ahorros pensionales con serias dudas jurídicas y fiscales, ampliación de la contratación directa y una crisis del sistema de salud marcada por políticas erráticas e ideologizadas que han derivado en enfermedad y muerte evitable.
Si se consolida un proyecto político que normaliza estas prácticas, el país corre el riesgo de repetir experiencias donde las dádivas inmediatas hipotecaron el futuro y desembocaron en profundas crisis económicas e institucionales.
Emili Quintero Castillo
¿Y si falla la Antártida?
SEÑOR DIRECTOR:
Definitivamente ir a la Antártida es como ir a otro mundo. El barco de la Armada Nacional ARC Bolívar confirmó, con sus recorridos, que el descongelamiento del Continente Blanco continúa y si falla la Antártida, el Amazonas, el Congo e islas selváticas del sudeste asiático seguirán sufriendo las consecuencias.
Del mismo modo, las sabanas, los páramos, las ciénagas, los desiertos, los mares e inclusive peligra la estabilidad geográfica de cientos de miles de puertos alrededor del globo.
De la exploración del ARC Bolívar se me ocurre una pregunta: ¿para cuándo tendrá Colombia su base permanente en la Antártida, a pesar de sus serios problemas de seguridad, salud, orden público, necesidad de vías terciarias, desnutrición infantil, mala administración del Paef, entre otros andares? ¿Será necesaria una base permanente o con las que hay en el ámbito latinoamericano son más que suficientes?
Fernando Cortés Quintero
¿Costosa inmovilización?
SEÑOR DIRECTOR:
En Bogotá, a una señora de la tercera edad que, confundida de fecha, conducía en pico y placa no solo le impusieron el respectivo comparendo, sino también la inmovilizaron y trasladaron su vehículo a los patios. Justa la multa, porque la ley es para todos, pero injusta la retención de su carro, que debería ser cuando se haya causado algún daño, como también que la inmovilización sea selectiva –para unos sí, y para otros, no–.
Un día de su trabajo tuvo que dedicar la infractora para el viacrucis de pagar, además de la multa, $ 611.200 por concepto de grúa y parqueadero. Con esta otra lucrativa fuente de ingresos, a la Alcaldía se le está yendo la mano con los propietarios de vehículos particulares. Con el pico y placa todo el día es suficiente.
Luis Iván Perdomo Cerquera
