El verdadero fraude
La narrativa del fraude electoral ha vuelto a instalarse en el centro del debate público. Lo más inquietante es que ha sido alentada por el propio jefe de Estado, con señalamientos al sistema electoral sobre presuntas irregularidades en el software de preconteo y otras historias que solo han sembrado sospechas infundadas. No han sido advertencias sustentadas, sino insinuaciones dirigidas a erosionar la confianza ciudadana, incluso por encima de las urnas.
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En un país con una institucionalidad electoral imperfecta, pero robusta y vigilada por organismos nacionales e internacionales, convertir la duda en estrategia política entraña un riesgo mayor: deslegitimar de antemano los resultados para tensionar la estabilidad democrática. Así, entre alarmas ficticias y relatos de conspiración, Petro ha liderado el enrarecimiento del ambiente público, envileciendo la verdad. Pero aún más grave: todo esto ha sido su distractor para consumar el verdadero fraude, no mediante la........
