Celebración en crisis
Parecían las celebraciones de un acontecimiento mundial: los 250 años de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, cumplidos el pasado 4 de julio.
Basta con revisar las publicaciones en The Economist, Financial Times, Le Monde, o El País de España.
No faltan razones.
Como lo muestra el historiador David Armitage, la Declaración tuvo inmensas repercusiones, a corto y largo plazo. Además de marcar el rompimiento de las trece colonias con la Gran Bretaña, fue un texto fundacional del nuevo orden internacional que, a partir del siglo dieciocho, le fue dando paso, de manera gradual pero sostenida, al “mundo de estados” que fue surgiendo de un “mundo de imperios” (The Declaration of Independence. A Global History, Harvard University Press, 2007, p.104).
Algunos historiadores subvaloran el impacto de la independencia estadounidense en Latinoamérica –le otorgan, en cambio, efectos preponderantes........
