Transición con transparencia
Se cumplen dos semanas de las votaciones de la segunda vuelta presidencial y el país empieza a preguntarse si el empalme entre el equipo del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, y el gobierno del presidente Gustavo Petro logrará consolidarse como un eficiente camino institucional y la transición adecuada para enfrentar la crisis fiscal, el deterioro de la seguridad, el colapso de la salud y el fantasma de un apagón energético, entre otros desafíos heredados e inaplazables.
Todo porque la opinión pública ha visto que la antesala de este proceso y las primeras reuniones del empalme, que arrancó esta semana de manera oficial, han estado rodeadas de fuertes roces y reclamos generados, en buena parte, por las alertas sobre contrataciones de último momento que está realizando la administración saliente.
Históricamente la mayoría de los empalmes, cuya hoja de ruta se encuentra en la Ley 951 de 2005, han transcurrido en un marco de cordialidad y lo que podría llamarse espíritu republicano. Incluso cuando se ha tratado de orillas opuestas. Así fue, por no ir muy lejos, hace cuatro años, cuando finalizaba el gobierno de Iván Duque y se aprestaba a comenzar el del presidente Petro, en el que más allá de las diferencias de enfoque, que son........
