Época de sórdidas pasiones
“Época fue de sórdidas pasiones, el mundo de rencor estaba henchido”. Hasta aquí no más. El soneto de Enrique Álvarez Henao habla de Jesús y de los otros dos crucificados en el Gólgota y se titula Los tres ladrones. El soneto termina diciendo que en medio estaba “un robador de corazones”. Pero los dos primeros versos parecen describir los turbulentos tiempos que vivimos en Colombia y el mundo. Por donde se mire, la crucificada, denostada y torturada es la verdad bajo todas las formas: adulación, mentira, doblez, calumnia, cambio de camisa política... Todas estas cosas y más las estamos viviendo en Colombia. Al gobernante le recuerdo las palabras del arzobispo al futuro rey de Francia: “No le muestre confianza sino al que tenga el valor de contradecirle”.
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En un lugar de Colombia situado a 3.000 metros de altura estábamos con la jefa de una institución gubernamental. Nos trajeron tinto. La jefa tomó un poco y dijo: “¿Qué hago con el resto?”.........
