Revisionismo histórico para desmontar mitos
La historia es nomás uno de los campos preferidos, donde las narrativas y las visiones distintas de la vida se enfrentan. Las narrativas de la historia no son neutrales, nunca lo fueron. Aun se demuestren nuevas fuentes en las evidencias, las interpretaciones de los hechos duran muchas veces siglos. Pues por eso los mitos son más importantes que la misma historia. Los mitos mueven montañas y pueden generar incluso revoluciones. La historia al final de cuentas, es sólo un ejercicio para pocas personas, entendidas en esos diseños interesantes del deleite cultural y de conocimientos, nada más y nada menos.
Hay un cierto entusiasmo en estos últimos meses, en Bolivia, de tertulias, entrevistas en redes y no redes, para desmontar supuestos mitos de nuestra historia. Sobre todo, aprovechando el descalabro y caída del proceso de cambio. Que supone también un nuevo fracaso histórico, de los tantos que hemos tenido a la largo de nuestra historia. Dicho entusiasmo es positivo, en tanto no genere otro tipo de venganzas y resentimientos ligados a la escritura, a la tertulia intelectual. Y que no genere también negacionismos de nuestra historia.
En realidad, vivimos en medio de mitos en todas las clases sociales. En un país que no tiene precisamente cultura........
