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Ruido, chapuzas jurídicas y sobrecoste: la cara B de la Fórmula 1 de Madrid que denuncian vecinos, ecologistas y oposición

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10.09.2026

La Fórmula 1 de Madrid, que tendrá lugar el próximo fin de semana, ha acarreado polémica desde su anuncio en 2024, recibiendo la respuesta de vecinos, oposición y organizaciones ecologistas, entre otros.

Uno de los temas que ha centrado la controversia ha sido el del ruido. Quienes viven en los aledaños del espacio en el que se encuentra el circuito temen la acústica que puede llegar a haber durante la celebración de gran evento, y es que los ensayos que se han llevado a cabo hasta la fecha dejaron decibelios muy por encima del límite establecido para zonas residenciales.

En este sentido, a finales de agosto se desarrollaron los ensayos para las carreras de Fórmula 3, cuyos coches tienen menos potencia que los de Fórmula 1. Pese a ello, el ruido era claramente superior al permitido para áreas residenciales. Concretamente, si se atiende a la medición que ejecutó la Plataforma Stop Fórmula 1 de Madrid, creada exclusivamente para paralizar el evento, los decibelios a casi tres kilómetros de IFEMA fueron de 102,7 de media pese a que el límite es de 55 decibelios durante el día, y 45 de noche para zonas residenciales.

El ruido, “hasta 27 veces” por encima del permitido

El abogado Javier Flores, conocido en X como Jota Vaquerizo y que ha denunciado asuntos como el ático que la Comunidad de Madrid compró para que Isabel Díaz Ayuso desempeñara sus funciones el tiempo que durasen las obras de la Puerta del Sol, según la versión del Ejecutivo madrileño, desgranaba el tema del ruido por las carreras, un asunto que calificaba como un “problema jurídico serio”. “Ifema reconoció por escrito, en su propio informe, que sería imposible reducir los niveles de ruido transmitidos por debajo de los límites legalmente establecidos. Lo sabían. Lo pusieron en un papel”, emplazó.

Flores detallaba que dicha “suspensión temporal de los objetivos de calidad acústica” era una obligación para poder acoger el Gran Premio de entre el 11 y el 13 de septiembre, pero adviertía que ello debería estar expuesto a una valoración previa de la incidencia acústica en la que se justifiquen las razones de esta excepción y se lleven a cabo medidas para reducir los daños en la medida de lo posible. Así, sosteniendo que la suspensión no debería servir para que los vecinos aguantasen “cualquier nivel de ruido”, les invitaba a practicar mediciones en sus casas durante el desarrollo........

© El Plural