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Bolaños fija la posición oficial del Gobierno sobre la guerra del CNI entre Marlaska y Robles: “No hubo información previa ni precisa”

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27.08.2026

El Gobierno ha tratado de cerrar filas en torno a la actuación de sus servicios de inteligencia durante la crisis migratoria de Ceuta. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha sostenido este jueves que no existió información previa y precisa que permitiera anticipar la magnitud de la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio, una afirmación que sitúa al Ejecutivo en una posición intermedia entre las versiones enfrentadas de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Durante su comparecencia a petición propia ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso, Bolaños ha defendido la actuación gubernamental y ha asegurado que el Ejecutivo trabaja "sin descanso" para devolver la normalidad a la ciudad autónoma. Al mismo tiempo, ha atribuido parte del desencadenamiento de la crisis a la difusión en redes sociales de una sentencia del Tribunal Supremo que, según su versión, fue tergiversada y acompañada de dos informaciones falsas: que la frontera estaba abierta y que quienes entraran a nado en Ceuta no serían devueltos.

La intervención del ministro se produce después de que Robles asegurara el martes que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) había informado el 29 de julio a la Delegación del Gobierno de una convocatoria para entrar a nado en Ceuta, mientras Marlaska había negado que existiera un informe o aviso que permitiera prever un episodio de semejante dimensión.

La fórmula empleada por Bolaños pretende, por tanto, encajar ambas versiones: pudo existir información sobre movimientos o sobre un posible intento de entrada, pero no una advertencia previa, concreta y suficientemente precisa sobre el volumen extraordinario que finalmente alcanzó la crisis. Una interpretación similar había defendido el portavoz socialista Patxi López, al considerar que las versiones de Robles y Marlaska podían ser compatibles.

Un Gobierno que intenta cerrar la grieta del CNI

La comparecencia de Bolaños ha adquirido una dimensión política que trasciende las competencias de Presidencia y Justicia. El debate sobre el funcionamiento del CNI se ha convertido en el epicentro de una controversia interna que ha expuesto públicamente las diferencias entre dos miembros del Consejo de Ministros.

Robles defendió ante la Comisión de Defensa que los agentes del CNI destinados en Ceuta hicieron "la labor que les es exigible" y que la información disponible fue compartida y analizada con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno. La ministra insistió en que el 29 de julio se trasladó información sobre una convocatoria para entrar a nado al día siguiente.

Marlaska respondió que no existía ningún informe que permitiera "atisbar" lo que finalmente ocurrió. Su argumento fue esencialmente operativo: si el Ejecutivo hubiera conocido de antemano la posibilidad de una llegada de decenas de miles de personas, habría activado medidas extraordinarias de seguridad, como ya sucedió durante la crisis de 2021.

Bolaños ha evitado situarse expresamente a favor de uno u otro ministro. Su tesis —"no hubo información previa ni precisa de tal magnitud"— introduce una distinción fundamental entre conocer un riesgo y conocer su dimensión. En materia de inteligencia, esa diferencia puede determinar la respuesta institucional: una alerta genérica sobre movimientos migratorios no equivale necesariamente a una previsión operativa de una entrada masiva.

El problema político permanece, sin embargo, abierto. Porque si hubo información previa sobre una convocatoria, la cuestión ya no es únicamente qué sabía el CNI, sino qué se comunicó, a quién, cuándo, con qué nivel de........

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