Carta de una ciudadana madrileña frustrada a su presidenta
Inestimable presidenta:
No es la primera vez que me pongo en contacto con usted y lo hago, siempre, interpelada por usted misma. Habla usted de mí con frecuencia (lejos de mí el afán de protagonismo) y no lo entiendo.
Antes de responder a lo que ha dicho sobre mí, tengo que recordarle algo que olvida: usted es la presidenta de toda la ciudadanía de esta Comunidad, no sólo de la gente que la ha votado.
¿Está usted de acuerdo con esto o partimos de premisas diferentes? Porque quizá piense que sólo debe respeto a quien la vota y que sólo debe velar por los intereses de quien la vota. Si usted piensa así, pervierte el significado de palabras que usted manosea hasta la náusea como “libertad” y “democracia”.
En cualquier caso, lo que le recuerdo es una obviedad que debería usted tener muy presente como representante pública que es: usted está donde está para estar al servicio de todas las personas que viven, pagan sus impuestos y la mantienen a usted, independientemente de su ideología, religión o sexo.
Si a alguien le parece que su trabajo no está siendo realizado adecuadamente y es usted criticada por ello, debe asumirlo como parte de su labor y de su sueldo. Trabaje y deje de decir barbaridades con el único afán de enfangar sin aportar nada positivo.
Ahora voy a responderle a su interpelación porque, recuerde, estoy hablando con usted porque usted se ha referido a mí, y no lo entiendo.
Porque yo, según usted, soy una “frustrada manipulada por la izquierda” que miente para destrozarle a usted la vida. ¿Verdad?
Y lo dice tranquilamente, sin que se le altere el pulso, sobre personas que solo queremos saber qué vivieron en las residencias de la CAM nuestros seres queridos, y por qué y cómo murieron. Y sobre todo, por qué no tuvieron las mismas posibilidades de recibir la asistencia médica que el resto de personas que eran independientes y podían valerse por sí mismas.
Y necesitamos saberlo........
