¡Abelardo es el man!
Hay momentos en la vida de un país en los que uno siente que no puede quedarse callado. Hoy escribo no solo como empresario, sino como papá y como colombiano que todavía cree que este país puede salir adelante. Colombia está pasando por uno de sus momentos más difíciles, y no hace falta ser experto para sentirlo en la calle, en la empresa, en la casa.
Nos levantamos cada día con la incertidumbre de no saber qué nueva decisión improvisada va a afectar la economía, el empleo o la seguridad. La sensación de desorden es evidente, y lo más preocupante es que no parece haber un rumbo claro.
Como empresario, lo veo en números. La inversión se frena, la confianza cae y cada vez es más difícil generar empleo. No porque no queramos, sino porque el entorno no ayuda. Subir el salario........
