Infancia feliz
Comunicadora social y escritora
Sentí entre enojo y ternura, y le repliqué que ella no necesitaba ponerse nada en su cara. Le recordé que solo tiene 13 años y que, a su edad, su piel es oro puro. También le recordé que su belleza está justamente en la naturalidad de su rostro, y que no necesita ningún producto para tapar ninguna imperfección porque no hace falta; no hay imperfecciones. Le pedí que, si quería cuidarse la cara, usara bloqueador y nada más, pero que no siguiera untándose la cara con maquillaje y cremas que a su edad son absolutamente innecesarias.
Sin embargo, ella........
