Me declaro hincha de Curazao
En los tres partidos que disputó, el arco de Curazao –ignoraba que esta isla tuviera una selección de este nivel– recibió 64 remates, un promedio de 21 disparos por encuentro que constituye, sin duda, un récord dramático, y encajó nueve goles. Pero esta fragilidad no disminuyó mi simpatía. Al contrario, la acrecentó al observar que los futbolistas curazoleños no descosían a patadones a los rivales. Solo cometieron 34 faltas (un promedio de once por cotejo), y ninguna fue tan descalificadora como para merecer una tarjeta roja.
La primera vez que escuché de Curazao era........
