Sitges 2026: Burnin’ Percebes convierten a Drácula en un señor de Barcelona con ganas de morirse
Sitges 2026: Burnin’ Percebes convierten a Drácula en un señor de Barcelona con ganas de morirse
En 'La muerte de Drácula', presentada en la jornada inaugural del festival, Juan González y Nando Martínez vuelven a la independencia radical tras acercarse al cine comercial con 'El fantástico caso del Golem'
Carlota Pereda, primera directora española en inaugurar el festival de Sitges: "Espero que después vengan muchas otras"
Javier Botet, como el vampiro barcelonés de 'La muerte de Drácula' / SFF
En la última película de Burnin’ Percebes, Drácula (Javier Botet) es un señor de más de 500 años que vive en la parte alta de Barcelona y que durante el día se convierte en perro y va en metro al MNAC. Y Mina (Laura Weissmahr) es una mujer que hace de modelo en una escuela de dibujo y que ve la oportunidad de ganar algo de dinero vendiendo su propia sangre. Un día se conocen. "¿Qué es lo que más mola de ser inmortal?", le pregunta ella. "Que no te mueres", responde él. No es del todo cierto. Como se desvela ya desde el título, en 'La muerte de Drácula', que ha tenido su 'première' mundial en la jornada inaugural del festival de Sitges, Drácula muere. Porque tiene ganas de morirse.
Han pasado tres años desde que los Burnin’ Percebes (Juan González y Nando Martínez) llamaron a las puertas del cine (más o menos) comercial con 'El fantástico caso del Golem', película con la que buscaron ampliar su público sin renunciar a su esquinada y muy libre personalidad artística. Las puertas no se acabaron de abrir. "Era la primera vez que hacíamos una película con medios y, la verdad, pensábamos que........
