Los productores de calçots empiezan ya la campaña apretados por la fuerte demanda y el cambio climático
Los productores de calçots empiezan ya la campaña apretados por la fuerte demanda y el cambio climático
El consumo de esta variedad de cebolla se ha disparado un 230% en una década y ha conquistado nuevos mercados fuera de Catalunya
Los productores de calçots empiezan ya la campaña apretados por la fuerte demanda y el cambio climático
Los productores de calçots empiezan ya la campaña apretados por la fuerte demanda y el cambio climático / Belén González
A mediados de agosto, Josep Panyella ya estaba plantando calçots en su finca de Cal Aimar, en Gavà, en pleno parque agrario del Baix Llobregat. Bajo un sol de justicia, Panyella iba colocando, con la ayuda de un jornalero, las cebollas tiernas en fila, bien alineadas, a un palmo de distancia la una de la otra. Con un pequeño tractor, las tapaba luego con tierra. Y a esperar que germinen y crezcan. "Cada año estamos plantando antes, porque los restaurantes, que son nuestros principales clientes, también nos las reclaman antes", comentaba el agricultor.
El consumo de calçots se ha disparado, dentro y fuera de Catalunya, durante la última década, hasta el punto de que, según estimaciones de la Generalitat, la demanda de esta variedad de cebolla ha aumentado un 230%. Los mayoristas de Mercabarna están comercializando del orden de 15 millones de unidades, en un mercado que ha consolidado al calçot como uno de los productos gastronómicos más característicos del invierno. A escala global, el consumo se sitúa en torno a los 60 millones de calçots por temporada, una cifra que se traduce en más de cinco millones de calçotadas anuales y en la exportación de cerca de 10.000 toneladas de producto. Solo en la zona de Valls, de donde es originario,........
