No lo olviden, pibes: nosotros pagamos las inyecciones del niño Leo
No lo olviden, pibes: nosotros pagamos las inyecciones del niño Leo
Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas / ·
Emilio Pérez de Rozas
No hay nada en este Mundial como las celebraciones y la euforia con la que los argentinos celebran las gestas, las remontadas, las heroicidades, los milagros, sí, sí, los milagros de la tribu de Leo Messi.
Esa sensación de que solo ellos son capaces de protagonizar ese tipo de victorias (llevan un montón de ellas, la verdad, ante Cabo Verde, Suiza, Egipto e Inglaterra) es lo que hace que el mundo entero se admire de que aún sigan vivos en la Copa del Mundo y, no solo vivos, sino finalistas, pese a ser los actuales campeones del mundo.
Finalistas ante una selección, la española, campeona de Europa y que, de momento, ha firmado el mejor partido de los 102 disputados en este Mundial. Una selección, además, que tiene a su estrella más icónica con una historia idéntica, calcada, clonada, a la de Leo Messi. Sí, porque Lamine Yamal fue rescatado para la vida y el fútbol, así de claro, por el FCBarcelona, La Masia y los responsables del fútbol base culé, como ocurrió con ‘La Pulga’.
Si Argentina, toda Argentina, sobre todo los millones de argentinos que no llegan a final de mes, pueden olvidarse de sus estrecheces y celebrar a gritos sus victorias es porque, de la misma manera que España ha encontrado a su ‘niño de oro’, el Barça y solo el Barça salió al rescate de esos dos niños, convertidos ahora en los dos mejores futbolistas del mundo.
Por mal que les sepa a los argentinos, Messi es lo que es porque Charly Rexach, Josep María Minguella y los responsables, en el 2.000, del FCBarcelona, aceptaron, mediante un contrato escrito en una servilleta, hacerse cargo de un niño de 13 años, al que el Newell’s Old Boys y el mismísimo River Plate no quisieron (o no pudieron) pagarle el tratamiento de hormonas del crecimiento que sí financió el Barça.
Primera ficha, en España, de Leo Messi. /........
