Zapatos, penes y otras formas de medida
Zapatos, penes y otras formas de medida
El tamaño importa, sobre todo si hablamos del tamaño del poder.
Uno de sus casos más notorios ocupa la presidencia de Estados Unidos por segunda ocasión: Donald Trump.
Dicen que no conoces de verdad alguien hasta que calzas sus zapatos. Unos zapatos que, en este caso, comparten espacio con otra de sus obsesiones: el tamaño.
En 2018, retaba al líder de Corea del Norte: «Kim Jong-un acaba de decir que tiene el botón nuclear en su escritorio. Por favor, ¿puede alguien de su régimen agotado y muerto de hambre informarle de que yo también tengo un botón nuclear? Pero es mucho más grande y poderoso que el suyo».
Un año antes también se percibía mucho más grande que el entonces senador de Florida, Marco Rubio, a quien se enfrentaba en las primarias presidenciales. No escatimaba ocasión para referirse a él en tono condescendiente: «Pequeño Marco». Rubio respondió en un acto de campaña: «[Trump] Dice que mide 1,87. No entiendo por qué tiene las manos del tamaño de alguien que mide metro y medio. ¿Sabéis lo que dicen de los hombres que tienen las manos pequeñas?», preguntó. Hizo una pausa con gesto malévolo antes de contestar: «Que no te puedes fiar de ellos».
Aunque pudiera parecer que el tamaño del pene —perdón— de las manos de Trump no podía dar mucho más de sí en una carrera tan importante como la del asiento contiguo al gran botón nuclear, el otrora candidato y ahora reelecto Trump mostró sus manos a la cámara preguntando a la audiencia: «¿Son manos pequeñas? ¿Son manos pequeñas? Él se refirió a mis manos como ‘si son pequeñas, algo más debe ser pequeño’. Os garantizo........
