El silencio
Opinión | El ruido y la furia
El 'Día del Silencio' inspira una reflexión sobre la necesidad de este estado para la introspección y la conexión con uno mismo
Me he enterado un poco tarde, como me pasa con casi todo casi siempre, de que en abril se celebra el ‘Día del silencio’. Seguramente será que ha quedado acallado por el fragor, el griterío, el permanente ladrido de los perros de la guerra.
Estas cosas han dejado de tener importancia porque todos los días son el día de algo, asuntillos banales que solo sirven para chismorreos y chistecillos en la aldea global de las redes. Pero esto del silencio, de lo que no había oído hablar (cosa que podría ser lógica, por otra parte), me ha interesado, porque amo con avaricia el silencio. Soy de los que creen que la cultura (al menos la cultura cívica) de un pueblo puede medirse por su respeto al silencio, por cómo ama el sonido de la nada, ese rumor mínimo que tararea el universo, y por cómo cuida de él.
Alguna vez he contado que, con frecuencia, el alma, la conciencia quizás,........
