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Descorazonador

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29.04.2026

Opinión | Complicidades

Cuando Hernán Cortés pisó México, el 22 de abril de 1519, en la costa de Chalchicueyecan, para iniciar su conquista, el imperio azteca se encontraba en su esplendor. Los mexicas eran un pueblo extremadamente belicoso y guerrero que practicaba los sacrificios humanos, para la satisfacción de sus dioses sedientos de sangre y carne humana, en especial Huitzilopochtli, la más exigente y sibarita de sus divinidades. La forma más célebre de sus sacrificios consistía en la cardiectomía ritual; esto es, la extracción por las bravas del corazón de algún guerrero enemigo capturado en combate o de algún esclavo. Aunque, como practicaban el politeísmo, contaban con el gusto que da la variedad, a la hora de honrar a los dioses, de modo que si querían satisfacer a Tlálo, dios de la lluvia, solían ahogar niños; si invocaban el favor de Xipe Tótec, dios mesoamericano de la fertilidad, la agricultura y la primavera, se inclinaban, bien por desollar, bien por asaetear a las víctimas hasta morir, según el estado de ánimo en el que se encontraran los sacerdotes encargados de........

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