Bibliotecofilia
Opinión | Complicidades
Nunca he estado muy seguro de que nuestras filias, nuestros gustos, nuestras inclinaciones no sean una forma leve - o no tan leve- de la enfermedad, y supongo que a estas alturas de mi vida ni lo averiguaré ni importa que no lo haga. Al fin y al cabo, todo lo que amamos con pasión se acaba convirtiendo en una manía íntima, porque nuestra vida misma representa una forma de estar en el mundo, conforme a las manías que hemos ido transformando en nuestra personalidad, o viceversa: según nuestra personalidad ha ido convirtiendo en manías del temperamento.
El caso es que tengo bibliotecofilia. Podría haber escrito que la sufro, que la padezco, que me resigno a ella. Me gustan las bibliotecas, por el solo hecho de serlo. Me gustan las buenas y las regulares, incluso las malas. Me gustan las abrumadoras y las soportables. Me gustan las especializadas y las que no tienen rumbo fijo. Me gustan las antiguas y las recién creadas. Las ordenadas y las caóticas. Me vuelven loco las bibliotecas.
Cada vez que veo la fotografía de un escritor, delante de su........
