Una quedada en Ceuta
Opinión | Crónicas galantes
Cincuenta mil jóvenes, mayormente marroquíes, organizaron el otro día una quedada multitudinaria en Ceuta, lugar temido por los reclutas en tiempos de la mili. Al día siguiente se marcharon 70.000, pero nadie ignora lo difícil que es cuadrar cuentas en estos casos de emergencia.
Entrevistados por las teles, los fugaces visitantes cuentan que llegaron a la ciudad atraídos por las redes sociales. Ya deberían saber a estas alturas los chavales que los bulos son el alimento básico de los TikTok y los Instagram; pero esto es lo que hay. Siempre quedará gente dispuesta a creer en la eficacia de los crecepelos.
Lo raro es que las decenas de miles de intrusos se fueron al día siguiente por razones tan misteriosas como las que los habían llevado a entrar a nado o por tierra. Nace ahí la sospecha de que alguien los mandó marchar en un sentido y luego en el otro.
Abona esta hipótesis el dato de que los movimientos teledirigidos de población no sean infrecuentes en el norte de África, tan próximo. El precedente más cercano es la........
