Trump y el MOU de Islamabad: cuando el vencedor negocia como si hubiera perdido
Cuando comenzaron los ataques contra Irán, pocos observadores imaginaban que la guerra terminaría con un documento como el Memorando de Entendimiento (MOU) de Islamabad.
Las guerras suelen terminar de dos maneras. La primera es la que aparece en los manuales militares: un vencedor impone condiciones y un derrotado las acepta. La segunda, mucho más frecuente en la historia real, es aquella en la que la realidad económica termina corrigiendo las ambiciones políticas de los contendientes.
El Memorando de Entendimiento de Islamabad parece pertenecer a esta segunda categoría.
Durante semanas, la opinión pública internacional observó una campaña militar que parecía inequívoca. Estados Unidos e Israel demostraron una superioridad tecnológica y aérea aplastante. Instalaciones militares fueron destruidas, el Ayatola Jamenei, comandantes y científicos nucleares eliminados y buena parte de la infraestructura estratégica iraní quedó severamente dañada. Desde el punto de vista estrictamente militar, la República Islámica recibió golpes que pocos Estados modernos podrían haber absorbido sin sufrir una crisis existencial.
Sin embargo, cuando el humo comenzó a disiparse, apareció una pregunta incómoda: si Irán había sido derrotado militarmente, ¿por qué el acuerdo que pone fin a la guerra se parece tan poco a la capitulación de un derrotado?
La respuesta obliga a abandonar el terreno militar para entrar en el de la economía política.
El verdadero protagonista........
