Tropieza Trump
Lo que empezó como una jugada audaz hace un mes, hoy amenaza con convertirse en un enredo sin salida. La guerra con Irán, impulsada por la incursión incitada por Israel y acompañada por Washington, fue celebrada en sus primeros días como una demostración de fuerza ante un régimen deplorable y peligroso. Pero rápidamente ha derivado en algo más complejo: una escalada sin estrategia clara, aliados dubitativos y un presidente Trump que parece cambiar de rumbo cada mañana. Lejos está de cambiar el gobierno, que era la meta inicial.
Estados Unidos se encuentra hoy más cerca que nunca de una guerra terrestre en Medio Oriente, un riesgo global sin un final a vista. Lo que parecía una operación limitada ha mutado en un conflicto regional que se expande hacia Líbano, Siria y el Golfo. Mientras tanto, Irán ha demostrado una capacidad de respuesta considerable, especialmente al cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20 % del petróleo mundial, desatando una crisis energética global.
Los aliados tradicionales de Washington, incluyendo a Europa, Japón, y........
