Una vicepresidencia para tender puentes
La controversia por la escogencia de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia resulta difícil de entender. En lugar de discutir con serenidad qué puede aportar al país una fórmula que combine liderazgo político con solvencia técnica, parte del debate se ha instalado en etiquetas, prejuicios y lecturas apresuradas. Y así, una conversación que debería elevarse ha terminado reducida al ruido. El cubrimiento se ha concentrado en sus diferencias ideológicas, en posturas distintas sobre ciertos temas de valores y en críticas de sectores de centro que ven la alianza como una contradicción. Haríamos mejor en escuchar y entender los argumentos antes que apresurarnos a juzgar.
Hay quienes ven una distancia entre una candidata de derecha y un hombre de centro. Otros subrayan diferencias en temas sensibles y algunos han querido convertir esas diferencias en incompatibilidad. Pero una democracia madura no exige uniformidad entre quienes integran una fórmula presidencial. Exige algo más difícil y valioso: capacidad para complementarse, dialogar y gobernar. Una fórmula no se construye para la comodidad ideológica de los comentaristas,........
