El manifiesto avanza: el continente como laboratorio
El 12 de abril de 2026, Peter Thiel aterrizó en Buenos Aires en su Bombardier Global 7500. Para el 13 de mayo ya se había reunido con los presidentes de Argentina, Chile y Paraguay. Para el 29 de mayo había comprado 22 millones de dólares en bienes inmuebles entre el Barrio Parque porteño y el complejo Fasano Las Piedras en Maldonado, Uruguay. El New York Times llamó a este movimiento un “plan B” para escapar de Estados Unidos. Desde el sur del continente, se trata de un plan A para la región.
Ecuador tiene a Palantir operando en su sistema aduanero desde 2025, con conversaciones avanzadas para expandirse a salud y seguridad interior.
Argentina lanzó el 22 de mayo el “Gemelo Digital Social”, un sistema que cruza registros de la ANSES, datos tributarios, sanitarios y sociales, narrado con la terminología exacta que Palantir usa para su plataforma Foundry en su página oficial; el gobierno de Milei no reveló qué empresa lo ejecuta.
Chile promulgó el 30 de mayo la Ley N°21.821, que moderniza el Sistema de Inteligencia del Estado y centraliza la producción de inteligencia estratégica directamente bajo la presidencia de Kast, un gobierno que recibió a Thiel en reunión reservada y explora en seguridad pública y digitalización estatal la misma fórmula que Ecuador.
Paraguay firmó con Taiwán el proyecto “Yguazú Digital”, un centro soberano de computación de IA que en su fase final consumiría el equivalente a una turbina y media de Itaipú, y recibió al propio Thiel en la casa presidencial con el lenguaje característico del momento: “oportunidades para el capital privado en inteligencia artificial, energía y tecnología financiera”.
Este es el cinturón que se está cerrando alrededor de Bolivia.
El land and expand de Palantir (entrar con un contrato modesto y hacerse tan indispensable que la salida se vuelve técnicamente imposible) se está ensayando en el continente con variantes locales. En Ecuador, entró por la puerta noble de la lucha contra el contrabando. En Argentina, por los datos de la protección social. En Chile, la nueva ley de inteligencia centraliza bajo la presidencia exactamente el tipo de arquitectura que Palantir necesita para anclar su plataforma en el núcleo del poder ejecutivo. En Paraguay, la energía barata de las hidroeléctricas es el gancho: un centro de datos de IA de 500 megavatios consume energía equivalente al consumo anual de 500.000 hogares,........
