La realidad humanitaria
Volver a la estética del pulso y a la ética de los andares, ha de ser nuestra tarea. Nos conviene a todos, hacer cambios en nuestras existencias; ya que, si el egoísmo que genera el sistema hace que los gobernantes antepongan su éxito personal a su compromiso social, también nosotros con nuestras acciones y reacciones diarias, ante un problema con el que nos topamos, o una tensión que vivimos u ofensa que sufrimos en nuestro circulo viviente, nos mostramos pasivos e indiferentes, en lugar de ofrecer nuestra mano extendida y la comprensión manifiesta, contribuiremos asimismo a que el desorden crezca. Quizás debiéramos explorar más la memoria, repensar los hechos, y ver que nuestros pasos no radican en vaticinar el mal, sino más bien en destinar nuestras fuerzas por un mundo mejor.
El futuro nos corresponde a todos laborarlo. En consecuencia, nuestro deber es cuestionarnos con valentía el modo y la manera de donarnos, de activar el níveo amor poniéndonos a........
