La propiedad privada no es negociable
La verdadera amenaza para una empresa no es un mal trimestre comercial, sino la demolición de las reglas que le permiten existir. Muchos empresarios en Colombia están tranquilos creyendo que, al guardar silencio sobre la estabilidad de nuestras instituciones en vísperas de estas elecciones presidenciales, están protegiendo su capital, las empresas y a sus colaboradores. Algunos, piensan que el mutismo es prudencia, cuando en realidad es una apuesta ingenua.
En el mundo de los negocios, el liderazgo que se retrae es reemplazado de inmediato. Mientras un directivo calla para evitar polarizar, las narrativas de quienes pretenden desmantelar el modelo de propiedad privada ya están dentro de su propia organización. El silencio no es neutralidad, es ingenuidad. Es una manera de transferir espacios en el momento más crítico de nuestra historia reciente, al no fomentar las conversaciones necesarias.
Existe la idea errónea de que el empresario debe ser un espectador mudo para evitar conflictos legales. Si bien la ley........
