Economía y política, un debate necesario
Una especie de laboratorio donde hombres y mujeres iluminados toman decisiones basadas únicamente en modelos matemáticos, ajenos a ideologías, intereses y visiones del mundo. Pero esa pretensión, más que un principio científico, ha sido una construcción política profundamente interesada. Porque, como suele ocurrir, detrás de la supuesta neutralidad se ocultan decisiones que favorecen a unos sectores y perjudican a otros.
Existe incluso una frase que retrata con precisión el dogmatismo de cierta ortodoxia: para los economistas fundamentalistas, la economía construye modelos para explicar la realidad y cuando el modelo no funciona no es por error de este sino porque quien no funciona es la realidad. Esta lógica, que parece absurda, ha guiado muchas decisiones económicas en América Latina. Cuando el crecimiento no llega, la culpa es del gasto social; cuando el empleo no mejora, el problema es el salario; cuando la economía se enfría, la receta es más ajuste. La realidad, siempre culpable. El modelo, siempre incuestionable.
En Colombia, el reciente debate sobre las tasas de interés ha puesto sobre la mesa una discusión que durante mucho tiempo se mantuvo encerrada en los círculos........
