Por qué Chile debe simplificar su sistema electoral
Simplificar el sistema electoral no es un capricho técnico: es una urgencia democrática.
En las recientes elecciones parlamentarias de 2025 vimos un fenómeno que debería preocuparnos muchísimo más de lo que aparece en el debate público: la explosión del voto inválido (nulos y blancos). No se trata de un ruido estadístico ni de un dato para mirar de reojo. Es, en cambio, un síntoma de algo más profundo: nuestro sistema electoral está empujando sistemáticamente a ciertos grupos de la ciudadanía a equivocarse o simplemente a no querer votar. Y eso, en una democracia que aspira a la igualdad política, es un problema mayúsculo.
Partamos por los hechos. La primera figura muestra el porcentaje de votos inválidos en las tres elecciones que tuvimos simultáneamente el 16 de noviembre del 2025: presidencial, senadores y diputados. La diferencia es evidente. Mientras en la presidencial los votos inválidos fueron apenas un 3,7%, en senadores subieron a 17,3% y en diputados alcanzaron un 20% (más de 2.6 millones de votos). ¿Qué cambia entre una elección y otra? No el elector, no el momento político, ni las reglas de obligatoriedad del voto. Cambia la complejidad del sistema........© el mostrador
