El precio de decidir qué saberes sobran
Se suele decir: “Si cree que la educación es cara, pruebe con la ignorancia”. Antes de decidir qué saberes pueden quedar en segundo orden, convendría preguntarnos por el costo colectivo de esa decisión.
Las recientes decisiones, ajustes y señales provenientes del Ministerio de Ciencia y de ANID han reabierto una controversia que excede ampliamente la distribución del presupuesto. La focalización de parte importante del financiamiento postdoctoral en áreas consideradas estratégicas es quizás su expresión más visible, pero forma parte de una discusión mayor sobre el lugar que ocupan las humanidades, las artes, la filosofía, la educación y las ciencias sociales en la política científica del país.
Lo que está en juego, por tanto, no es únicamente cómo se distribuyen los recursos, sino qué concepción de conocimiento orientará el desarrollo científico del país.
Uno de los problemas que merece especial atención es la forma en que se está entendiendo la relación entre ciencia, tecnología y sociedad. Los grandes desafíos contemporáneos........
