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La indiferenciación como un mal terminal para el progresismo y la izquierda

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02.08.2026

El problema central no es sólo electoral sino ideológico-simbólico, al haber pérdida de relato histórico, debilitamiento de la solidaridad y anclaje popular.

Los temas internacionales y, particularmente en el escenario de hoy, la inflexión histórica marcada por la convergencia de “poli y perma” crisis que azota al mundo (geopolítica, económica, ecológica y democrática), han sido y son un espejo-efecto de las dinámicas nacionales y cuyos resultados están favoreciendo a la extrema derecha, al nacionalismo, al autoritarismo y al populismo.

El progresismo, en una profunda crisis estratégica, como dice Franco Berardi, ha respondido a estas verdaderas amenazas a la democracia con moderación y racionalidad tecnocrática, sin ofrecer una narrativa que responda a los viejos y nuevos clivajes, y a las sensaciones de temor e incertidumbre de las amplias mayorías ciudadanas.

Es decir, ha privilegiado la administración del sistema (gobernabilidad) antes que la construcción de un nuevo horizonte. 

Hace poco, a partir de procesos electorales recientes, escribí dos columnas relacionadas a dos partidos progresistas cuyas historias precisamente se anclaban a responder a estos clivajes y sensaciones, pero que hoy están interpelados con la desafección de las personas por su pérdida de anclajes y horizontes.

Uno era el Partido Laborista del Reino Unido (El Mostrador 21/05/2026, “Pérdida de rumbo y castigo al laborismo en Reino Unido”) y el otro era el Partido Demócrata de EE.UU. (Radio Universidad de Chile 11/07/2026, “Los socialistas demócratas irrumpen en la política de Estados Unidos”).

En ambos casos, las interpelaciones se anclan al olvido de los clivajes tradicionales (y parcialmente de los nuevos) y de los afectados por estas fracturas: la clase trabajadora (el “cinturón del Óxido” en EE.UU. o las regiones industriales del norte de Inglaterra y Gales en el caso del Reino Unido), los asalariados y del hombre común del cual hablaba el ex presidente de EE.UU. y unos de los fundadores del Partido Demócrata, Andrew Jackson.

Impactados por la desindustrialización, privatizaciones, debilitamiento sindical y expansión de los sectores de servicios y financieros, que se impuso en los tiempos de los presidentes Ronald Reagan y Margaret Thatcher y por la caída de los socialismos reales (cambios vitales para la identidad obrera y de trabajadores que sostenía a estos partidos) y........

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