Doce años de sermón, 100 días de realidad
La física y la política son inmisericordes. Si durante años dices que negociar es cobardía, cuando necesitas votos ajenos para aprobar tus propios proyectos no puedes evitar parecerte, según tu propio diccionario, a un cobarde.
Doce años es mucho tiempo para sostener un sermón y Republicanos lo hizo con envidiable disciplina. Mientras la centroderecha era la “derechita cobarde”, ellos eran la derecha que no transaba, la que llamaba las cosas por su nombre.
La fórmula era simple y rentable: endilgar cobardía a cualquiera que negociara y, así, convertir la intransigencia en virtud política. Era difícil refutarlos, porque la ventaja de la oposición es que sermonear no tiene costos.
El concepto no fue original. Santiago Abascal lo estrenó en España la década pasada contra el Partido Popular. José Antonio Kast lo importó con fidelidad para deslegitimar acuerdos que, aunque imperfectos, resolvieron problemas reales.
Desde la minoría........
