El gran engaño
Cuando se publique la foto del acuerdo y celebren la “responsabilidad” de la oposición, recordemos lo que quedó en la letra chica: rebaja del impuesto corporativo, invariabilidad por 25 años. Esa es la única cláusula que importa. Todo lo demás fue decorado.
Hace tiempo que a los chilenos nos están tratando como tontos. Y, peor, hace tiempo que respondemos comportándonos como tales.
La operación es de manual: un gran engaño. Una construcción sistemática para fijar en millones de cabezas una certeza que no es verdad, pero lo parece: que Chile está casi destruido, que vivimos una emergencia económica terminal, que no hay autoridad, que la corrupción carcome cada institución, que la delincuencia tomó las calles, que feministas y minorías pisotearon los valores, que los inmigrantes nos invadieron, que el país está terminado.
Como toda mentira eficaz, tiene granos de verdad. La delincuencia aumentó. Hubo corrupción. La migración cambió el país. Por eso los incautos caen y, como todo converso, se pasan a la ultra: que se vayan todos, que se mueran todos. El paso siguiente es trasladar Chile al “lugar seguro” de Bukele,........
