El crecimiento chileno atrapado en la tenaza China-Estados Unidos
Los productos industriales y digitales experimentan innovaciones constantes y, con ellas, fuertes crecimientos de productividad, mientras que las ganancias son por naturaleza menores en la agricultura y la minería.
Una mirada lúcida sobre el potencial de crecimiento de la economía chilena exige analizar bien las tendencias estructurales de la división internacional del trabajo. En particular, situar el papel que China y Estados Unidos juegan –y jugarán de manera creciente– sobre los flujos comerciales a escala mundial. Se comprueba así que el margen de maniobra para Chile es hoy bastante estrecho.
China, primero. Es ya corriente analizar la presión que el formidable crecimiento de ese país en el ámbito manufacturero ejerce sobre EE.UU. y Europa. A eso se le llama el China Shock. Un notable estudio del Peterson Institute for International Economics (China’s mercantilist squeeze on developing countries) da un paso más: muestra que ese empuje exportador –ese mercantilismo, como se llama a tal política– perjudica aún más a numerosos países de ingreso medio.
El desarrollo económico suele representarse como una escalera que hay que subir: se empieza por el sector primario (agricultura y materias primas), se pasa luego a la industria y, por último, a los servicios de alto valor agregado, eventualmente transables en el mercado internacional. Pero la enorme ventaja que China ha acumulado en el sector manufacturero está suprimiendo el segundo peldaño de esa escalera........
