Los patriotas de Miami
Este Gobierno llegó al poder hablando de patria, de bandera y de Fuerzas Armadas. Su patriotismo se muestra exigente con los migrantes pobres y con los tratados de derechos humanos, y complaciente cuando quien pide algo es poderoso y despacha desde Florida.
El 22 de septiembre, en Nueva York, el Presidente Kast anunció que Chile dejaba de ser observador del Escudo de las Américas y pasaba a integrarlo como miembro pleno, en una reunión del bloque presidida por Donald Trump. La iniciativa había nacido el 7 de marzo en Trump National Doral, un resort de golf de propiedad del presidente estadounidense a minutos de Miami, y Kast asistió a esa cumbre cuando todavía era Mandatario electo. Lo de septiembre fue la formalización de un compromiso adquirido medio año antes en casa del anfitrión.
El Gobierno insiste en que no hay motivo de alarma, porque no se firmó un tratado ni se cedieron facultades. A mi juicio, la falta de tratado agrava el asunto, porque deja el compromiso fuera del Congreso y sin reglas de salida, sujeto a lo que decida quien convoca. Y lo que se convoca está escrito en la declaración de marzo, que obliga a los aliados a contener las influencias extranjeras malignas provenientes de fuera del hemisferio. En Cancillería todos saben a qué país se refiere esa frase.
El daño mayor se juega en la economía. La política exterior chilena ha estado siempre amarrada a la política de desarrollo de un país que vive del comercio global, y buena parte de la posición que Chile alcanzó........
