¿A quién le creemos?
En Colombia todos reclaman micrófono. El Gobierno dice que lo quieren callar. Medios y organizaciones argumentan que desde el poder se intenta deslegitimar la crítica. Las instituciones ponen límites y los otros responden que eso es censura. Todos se declaran víctimas. En medio queda la gente tratando de entender qué es verdad.
La Corte Constitucional ordenó al presidente Gustavo Petro retractarse y dejar expresiones como "muñecas de la mafia" frente a mujeres periodistas, recordándole que desde la Casa de Nariño también se puede poner en riesgo a alguien con la palabra. Eso muestra que hoy se vigila........
