Enseña más el fútbol; aprendamos
Una vida sin pasión, sin entusiasmo, es desabrida, insípida. A la actividad que se hace hay que ponerle una alta dosis de motivación, esa que contagia y pone al resto con ganas de hacer cosas y bien. Es emocionante ver, por ejemplo, lo que logra el fútbol con los colombianos. Es una de las pocas cosas que los convierte en un solo corazón, una sola voz, un único y fuerte deseo colectivo de triunfo. A muchos no les gusta ese deporte, pero el fervor de la mayoría los integra al coro de los buenos deseos a una selección que se esfuerza y aún no pasa de octavos de final. Si no se deja sola, seguramente, llegará más lejos.
La camiseta de la selección la viste la mayoría para manifestarle solidaridad y acompañamiento, para........
