Lo que el agua se llevó
El agua, sin pedir permiso, entró a la vida de los cordobeses reclamando un espacio que un día fue suyo. Desplazando vidas, arrasando ilusiones y destruyendo sueños. El agua se llevó muchas cosas, incluso vidas humanas, pero no pudo arrancarnos la esperanza.
Porque somos un pueblo que ha demostrado que ante la desgracia se crece, se hace más fuerte y se vuelve uno solo en su propósito de recomponerse. Los ríos Sinú y San Jorge anegaron campos, carreteras, avenidas, calles, casas, comercios, barrios y pueblos enteros, tomándose cada centímetro y haciéndolo suyo.........
