Cuando marcharán por los informales
Luz se levanta de madrugada a cocinar el maíz y preparar el relleno de carne molida y papas. Rafael, su marido, muele la masa. Ella arma las empanadas, prepara la avena y cuando aparecen los primeros rayos de sol, los dos salen a poner en marcha el punto de venta.
Álvaro es de los primeros clientes de la señora Luz. Compra empanadas para que sus hijos desayunen. Los lleva al colegio en su taxi, un Chevrolet Zapatico, y de ahí comienza la rutina. Las primeras horas son buenas, las carreras no faltan, luego comienzan los altos y bajos de una jornada........
