Rostros enjutos
El Quijote tenía un rostro adusto, resultado de su falta de carnes en las mejillas, huesos prominentes, apariencia seca y mirada severa e intensa, producto de su intenso trabajo que desnudaba su alma; lo que no ocurre hoy con los representantes de un gobierno que brilla con sus rostros enjutos, que demuestran soberbia en sus tratos y “duras” expresiones, como respuesta a quienes osan cuestionar sus apreciaciones o a los que no están de acuerdo con sus decisiones.
Se ha dicho que una persona relata lo que vive con lujo de detalles, con conocimiento de causa; en cambio, quien lo cuenta de manera indirecta, no tiene la propiedad de lo sucedido y puede distorsionar la realidad,........
