La imaginación como motor del desarrollo
El físico Richard Feynman, premio Nobel de Física en 1965, sostenía una tesis vigente: la mayoría conoce numerosos hechos, pero pocos saben pensar. La distinción es de fondo. Acumular información es un ejercicio de memoria; pensar exige imaginación. En esa diferencia se juega buena parte del porvenir de nuestros territorios, sobrados en diagnósticos técnicos y escasos en preguntas genuinamente formuladas.
En una célebre conferencia sobre física e imaginación, Feynman explicaba fenómenos cotidianos —el calor, el fuego, una gota de agua— no para exhibir formalismo matemático, sino para enseñar una manera particular de observar el mundo. El calor, sostenía, no es una "cosa" en sí misma, sino movimiento atómico convertido en sensación. La energía no se destruye: se transforma. El fuego es una reacción en cadena que se autoalimenta. Y su ejemplo predilecto —los árboles están hechos, en........
