Sancochos y pasteles
La política es dinámica, dicen aquellos que tienen por costumbre voltearse para el lado que más les conviene, y sí, esa frase lleva consigo muchas verdades, pero no la del ser desleal; esta la cobran caro en las urnas; no es lo mismo un voto a conciencia que otro comprado. En el marketing político, el dinamismo es otra cosa, y tiene que ver con la capacidad de adaptación constante de las estrategias de campaña, teniendo en cuenta la fragmentación del público objetivo, con el fin de conectar con las audiencias. Y en esta era digital, ajustar estrategias en tiempo real es tan importante como el contacto cara a cara del candidato con sus electores.
El estratega debe ir analizando datos, ajustar los mensajes con las acciones, crear mensajes innovadores que marquen la diferencia y destaquen........
