No más ocad, no más contrataderos
Durante años, alrededor de los recursos de regalías se ha construido una peligrosa paradoja: mientras más necesitan los territorios inversión en agua potable, vías, colegios, hospitales y desarrollo rural, más intermediarios aparecen entre los recursos públicos y las comunidades que deberían beneficiarse de ellos.
En ese escenario han prosperado los que muchos denominamos «contrataderos»: entidades utilizadas para ejecutar millonarios recursos públicos aprovechando regímenes especiales de contratación por el derecho privado, pero que con el reciente pronunciamiento del Consejo de Estado, se les acaba la fiesta y de paso a responder por lo hecho ante los órganos de control, ya que se conceptúa que son obligatorias las licitaciones y se debe darles publicidad a los........
