En la cancha se ven los pingos
El gabinete designado por José Antonio Kast representa algo similar a la Concertación en el sentido que supo unir transversalmente, en esta oportunidad histórica, a las fuerzas del Rechazo. La unidad es absolutamente necesaria en este momento, sobre todo para la gente.
Desde que se anunció el gabinete, se desató una avalancha de comentarios. Opinólogos, columnistas y analistas han dictado sentencia sin esperar un solo acto de gobierno. Que hay muchos independientes. Que faltan políticos. Que los partidos están subrepresentados. Que este o aquel nombramiento “no tiene calle”.
Pero lo primero que convendría recordar, por higiene democrática, es que no se gobierna por anticipación ni se fiscaliza por prejuicio. Un gabinete puede y debe ser escrutado, por supuesto. Si existen conflictos de interés, antecedentes graves o declaraciones previas incompatibles con el rol a ejercer, corresponde decirlo con claridad. Eso es control republicano.
Lo que no corresponde es otra cosa: la crítica ex ante como reflejo automático, la descalificación como deporte, y el placer casi adolescente de augurar el fracaso antes de que la maquinaria del Estado siquiera se encienda.
La campaña ya pasó. Fue el tiempo de las diferenciaciones y del contraste de proyectos. Hoy estamos en otro momento. Como bien ha señalado el Presidente electo, se gobierna para todos. Y si hay un desvío en el rumbo, será el propio Presidente quien deba corregirlo. Esa es la responsabilidad del mando.
Gabinete de emergencia para un gobierno de emergencia
Porque este no será un gobierno cualquiera. Asumirá con un país agotado, con miedo, con un deterioro institucional y educacional que se arrastra por años y que se ha profundizado, además de una situación fiscal estrecha y un entorno internacional incierto. Y como si eso no bastara, la tragedia de los incendios ha vuelto a mostrar con crudeza lo que muchas veces se intenta ocultar: que el Estado responde tarde, descoordinado, y que la gente queda demasiado sola cuando más necesita autoridad, orden y soluciones. Necesita de todos.
En situaciones de emergencia, además, no se debe........
