Elecciones, un proceso pulcro y muy vigilado
Las recientes y constantes declaraciones del actual mandatario sobre un presunto riesgo electoral en las elecciones del presente año no tienen sentido y mucho menos pruebas; es que el presidente Gustavo Petro es la persona menos indicada para dudar sobre la pulcritud de las elecciones en Colombia, a cargo de la Registraduría Nacional.
Ocurre exactamente que Petro, como político, ha logrado escalar gracias al vigente sistema electoral colombiano; sabemos que, por la vía de la elección popular a cargo de la ciudadanía, tuvo la oportunidad de ser congresista, alcalde de Bogotá y ahora es el presidente hasta el día 7 de agosto del presente año.
Entonces el manto de duda expuesto sobre las pulcritud del debate electoral, por parte del actual mandatario, no tiene razón ni sentido. Las elecciones parlamentarias del próximo domingo, 8 de marzo, y posteriormente la votación del 31 de mayo para elegir a quien reemplazará a Gustavo Petro están suficientemente vigiladas, entre otras entidades, por parte de funcionarios de la Procuraduría, Contraloría, Fiscalía, Defensoría del Pueblo, representantes de otras Naciones en el mundo y de organismos internacionales como la ONU, miembros de las Fuerzas Militares y de la Policía; además el Consejo Nacional Electoral y los testigos electorales y jurados de votación en todas las mesas ubicadas a lo largo y ancho del país.
De todas maneras el presidente Gustavo Petro Urrego encendió la hoguera de lo que será la parte final del debate electoral para integrar el poder legislativo, (Senado y Cámara) y las de la escogencia del próximo mandatario de Colombia.
En efecto, según los registros de prensa, el presidente y el registrador nacional Hernán Penagos Giraldo mantuvieron una fuerte discusión pública alrededor de la transparencia de las votaciones al Congreso, el próximo 8 de marzo, y a la presidencia, el 31 de mayo. El enfrentamiento tuvo su punto más álgido cuando el actual mandatario aseguró que había 100% de riesgo de fraude electoral”; a lo expuesto por Petro el principal encargado de la logística electoral, el Registrador Nacional Penagos Giraldo, reivindicó la independencia de la entidad que dirige y sostuvo que "nadie le va a decir a la Registraduría cómo llevar a cabo las elecciones”.
Lo que sí debemos tener en cuenta todos los colombianos aptos para votar, o sea más de 41 millones de personas, es que el sufragio es un derecho y un deber ciudadano y se debe ejercer en forma libre, espontánea y en secreto; nadie debe votar obligado o a cambio de dinero o dádivas.
