menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El lobo cuidando a las ovejas

15 0
20.04.2026

El paso por la alcaldía de Medellin de Quintero fue desastroso y estuvo marcado por escándalos de corrupción, que hoy lo tienen al borde de la cárcel.  Colombia es uno de esos pocos países, donde el tener líos con la justicia parece no ser un impedimento para ejercer cargos públicos.  No necesariamente que sea ilegal en los países donde esto no ocurre, sino que es un tema de imagen y moral pública porque esto le da credibilidad a la institucionalidad.  Quienes tienen responsabilidades de estado o dentro del estado deberían ser personas sin mácula e intachables en todo sentido.  

Creo que pocos entienden como un imputado por corrupción esté al frente de un ente de control y vigilancia en un área tan sensible como la salud.  En una declaración de no creer, dice el flamante Superintendente que con su llegada se le romperá el espinazo a la corrupción. Y lo dice sin sonrojarse cuando solo quedan cuatro meses de gobierno.

Si uno peca de mal pensado, podría creer que dentro de la lógica del petrismo, Quintero es el candidato ideal.  Se justifica políticamente porque el susodicho ganó la alcaldía con un poco más de trescientos mil votos, y algunos deben quedarle.  Es una forma de metérsele en el rancho al candidato de la derecha en Antioquia.  

Pero el milagro de Antioquia no se dará solo, ya que hay que aceitar la maquinaria con mucho dinero, y desde esta perspectiva, Quintero también es ideal.  No es un secreto que los sectores de salud y educación son los botines por excelencia de los corruptos, ya que son los que manejan los mayores presupuestos. Se necesita a alguien que conozca las mañas de como malversar y desviar fondos públicos sin perecer en el intento. Si el vigilante no vigila, el ladrón opera a sus anchas.  Son solo sospechas y no certezas.  No me consta que Pinturita haya prevaricado, pero ha sido imputado.  En plena campaña electoral, donde Petro sabe que, si no gana en primera, lo barren en la segunda, no puede darse el lujo de tener contenciones.  Tiene sobradas razones para mover la línea ética tanto como pueda.  Si gana su candidato, piensa que puede evadir la justicia, y si pierde, de todos modos, tendrá problemas legales, así que, ¿qué tanto es uno más por una buena causa?  Petro tiene la convicción de que es intocable por ser un símbolo de la izquierda mundial, y cree que no pagará un solo día de cárcel; por lo menos no en Colombia.

Y ojo, que la aceitada de la maquinaria no es solo en Antioquia sino en todo el país, aunque pienso que serán estratégicos y pondrán los recursos donde tiene sentido: Costa Caribe y Antioquia.  Esto porque en otras partes del país cuentan con sus socios naturales para que mediante el constreñimiento al elector le pongan los votos a Cepeda.

Pinturita no hará nada por la salud de los colombianos, pero será pieza clave del entramado que le pondrá votos a Cepeda con los recursos de la salud.

Mientras todo esto sucede, los colombianos no cuentan con un sistema de salud y siguen muriéndose por falta de cuidado médico o no recibiendo los tratamientos y las medicinas que necesitan.  ¿En qué país vivimos?  Es la pregunta que muchos nos hacemos todos los días.  


© El Informador