El lobo cuidando a las ovejas
El paso por la alcaldía de Medellin de Quintero fue desastroso y estuvo marcado por escándalos de corrupción, que hoy lo tienen al borde de la cárcel. Colombia es uno de esos pocos países, donde el tener líos con la justicia parece no ser un impedimento para ejercer cargos públicos. No necesariamente que sea ilegal en los países donde esto no ocurre, sino que es un tema de imagen y moral pública porque esto le da credibilidad a la institucionalidad. Quienes tienen responsabilidades de estado o dentro del estado deberían ser personas sin mácula e intachables en todo sentido.
Creo que pocos entienden como un imputado por corrupción esté al frente de un ente de control y vigilancia en un área tan sensible como la salud. En una declaración de no creer, dice el flamante........
