“Todo, todo es para bien…”
“Y sabemos que todas las cosas les ayudan a bien a los que aman al Señor esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” Rom.8:28.
En una ocasión conversando con un amigo acerca de este versículo bíblico, tiempo después de la muerte de mi hijo menor en un accidente de playa, de manera abrupta me abordó con una pregunta ¿Cómo la muerte de tu hijo te va venir a bien? ¿Más tú que eras un libertino y te hiciste cristiano cambiando tu vida? Recordé las palabras de Jesús al apóstol Pedro cuando este intentó disuadirlo de ir a la cruz. «¡Apártate de mí, Satanás!» Mat. 16:23. Porque al oponerse al sufrimiento, anteponía la perspectiva humana a la voluntad divina que ya estaba profetizada. Pensé casi lo mismo con la pregunta que me hizo el amigo por cuanto me incitaba a dudar del amor de Dios.
Si nosotros intentamos asirnos cada día más a las enseñanzas de Dios a través de nuestro Señor Jesucristo contenidas en el Manual Divino pudiéramos entender que todo lo que nos pasa por nuestra culpa y errores incitado siempre por el........
