Venezuela en su laberinto
“…Enfrentamos una coyuntura histórica inédita, preocupante por ser totalmente inciertos sus resultados. La esperanza se siente y presiente, como un sube y baja que perturba el ánimo diariamente…”
Jorge Puigbó
Cuando estamos escribiendo, a todos nos sucede, nos recordamos de algo leído tiempo atrás y ese el caso de este artículo, se nos presentó la idea de usar una metáfora para, apoyándonos en ella, tratar de describir la situación compleja que atraviesa nuestro país, una atropellante realidad que pareciera desbordar y resistir cualquier opinión, resumen o análisis. El título lo derivamos del libro “El General en su Laberinto” de Gabriel García Márquez, y es que sentimos que nuestra Venezuela pareciera encontrarse como el Libertador en ese entonces: enferma, cansada, confundida, traicionada y desengañada. El autor citado utilizó ingeniosamente el vocablo laberinto por apreciar que describía la situación de Bolívar en ese momento. Laberinto, según la RAE, es un “…lugar formado artificiosamente por calles y encrucijadas, para confundir a quien se adentre en él, de modo que no pueda acertar con la salida…”, a lo cual se le pudieran agregar, en el caso de nuestro país, todos sus sinónimos: maraña, enredo, embrollo, dédalo, barullo, caos, confusión, lío, con lo cual, nos parece, queda mejor señalada y calificada la situación.
Enfrentamos una coyuntura histórica inédita, preocupante por ser totalmente inciertos sus resultados. La esperanza se siente y presiente como un sube y baja que conmueve al ánimo diariamente. Conceptos como soberanía, libertades, elecciones, democracia, autodeterminación, solo por mencionar algunos, en los actuales momentos están difuminados, se diría que, borrados, desaparecidos del panorama político y ante eso la........
